V TRAIL NOCTURNO RENEDO DE ESGUEVA

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2017 06 25

V TRAIL NOCTURNO RENEDO DE ESGUEVA

El viernes bajé al pueblo con mis padres con todo preparado para esta carrera. Tanto el viernes por la tarde como casi toda la jornada del sábado, mi pulso no pasaría de 50 ppm.

El adobe relaja, limpiar el jardín, ojear libros de filosofía, dando un paseín para tomar una cervecita cuando menos gente hay… después de una pequeña siesta coger el coche y marchar a Valladolid.

Las calles cuando llegué a las 19:30 estaban casi desiertas, me dieron ganas de activarme un poco antes de la carrera en el gym, pero mi cuerpo no pedía guerra. Estaba en modo off. Compré Enantyum en la farmacia de guardia de al lado de casa y me fui a Renedo a por el dorsal.

A las 20:30 estaba aparcado al lado de la salida. Me acerqué a la plaza y mis pulsaciones empezaron a des aletargarse. Saludos por allí y por allá. El primero Rubén que pertenece a Renedo Bikes. Luego Gabi colgado del teléfono fue el punto para ir subiendo el ritmo. Un café y a cambiarse.

A una hora para el comienzo de la salida, ya estaba cerrado el coche y con más compañeros del equipo con ganas de correr a pesar de venir de Peñalara de hacerse un entreno elegante.

Yo no sabía qué hacer. Tenía programado también ir a un Trail al día siguiente a la montaña palentina de 25 kilómetros, debería regular aquí o regular mañana…

La gente que venía, tanto de mi equipo, como algún galgo que vi; venían a correr de lo lindo. Nada de regular.

Encima nos habían advertido que era más dura que otros años… difícil decisión. A darlo todo.

Por las calles del pueblo haciendo el panolis entre el pelotón, me retorcí el tobillo derecho y casi me doy un buen susto; en cuanto me recuperé… a correr. Me siguieron Ángel y David, empezaba la pista forestal que nos llevaría a los senderos y de noche no se podía adelantar mucho. Cogimos ritmillo y adelantamos a mucha gente en esa zona de pista, subiendo ya por los senderos, no perdimos el ritmo y fuimos con un grupillo hasta el kilómetro 3. Ahí ya se empezaba a subir un poco más y el otro Ángel nos adelantó para seguir su ritmo endiablado.

Preferí no forzar y subir a mi ritmo, David me seguía e íbamos bien. En continuo sube y baja alcanzamos el punto más alto de la carrera, una bajadita y a seguir con el rompe piernas otros 5 kilómetros más.

Lo de siempre, en las subidas clavado y en las bajadas adelantando a pesar de la oscuridad. El camino era atractivo a pesar de no acompañarnos la luna llena por haber aparecido las primeras nubes después de mucho tiempo en el cielo de Castilla. La oscuridad no me impedía bajar bien e incluso arriesgar un poco en zonas un poco más irregulares.

Sentí una pequeña molestia en la planta del pie, que me hizo pensar en la atrofiante fascitis plantar que ha dejado en el dique seco a uno de mis más queridos compañeros de fatigas; pero en vez de tenerla miedo; pisé con más fuerza si cabe.

Después de una bajada pronunciada salíamos a una pista que se iba a hacer eterna. David y yo fuimos a la par esos dos últimos kilómetros. Tuvimos la intención de coger a unos que iban a unos 200 metros, pero pinrelaba de lo lindo.

Con la lengua medio fuera dimos las últimas curvas por el centro del pueblo hasta el pabellón donde se  encontraba la meta y la cena… Buen ambiente para recibirnos y satisfecho con el esfuerzo realizado. David está muy fuerte, Ángel más… no debimos quedar mal, porque no había ni veinte corredores en la zona de llegada, si ponen los resultados lo sabré.

Serrador (de mi equipo) 4º, Ricardo Mayordomo vencedor absoluto… un poco de agua y para la camita. Nada de cena ni leches que tengo que madrugar…

Las 5 de la mañana y sigo del baño a la cama, imposible salir y meterme dos horas de coche para meterme otras 3 de carrera y volver…

Mi cuerpo cae rendido a eso de las 6 y media de la mañana con su dosis de Prinperan en el cuerpo…

No he podido hacer el fin de semana completo… una pena.

No entiendo muy bien la razón, lo achaco a los nervios, mi ansiedad, quizás demasiada agua fría… ¡qué sé yo!

Ahora que son las 20 horas del domingo, me empiezo a encontrar mejor.

He comido suave e insípido durante todo el día pensando que podía recuperarme antes para llegar al postre de la comida de equipo (que era hoy) pero nada…

Sofá y finalísima del campeonato de Europa de Baloncesto Femenino.

 

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Es lo que tiene la meseta castellana

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2017 06 19

Es lo que tiene la meseta castellana, es muy basta en terreno pero hay poca gente. No se puede pretender que haya 7 u 8 carreras populares y en todas haya alta participación.

Eso ha pasado este fin de semana. Mis nulos compromisos sociales me hacen ser uno de esos privilegiados que pueden asistir a casi todos los eventos (carreras populares). Descartando por salud la Media de Campaspero y por ignorancia la monumental de Palencia, pude asistir a 3 carreras de menos de 10 kilómetros cada una este fin de semana.

La primera a escasos metros de mi casa, en el barrio de Pajarillos. 10ª LEGUA CONTRA EL NARCOTRÁFICO. Nunca defrauda, es rápida y la gente lo sabe, aunque el calor apremiaba ya a las 11 cuando se dio la salida, sabía que era en la que podía apretar. Empecé dudando y muy atrás, saludando y haciendo el paripé como siempre; pero fui cogiendo el ritmo y me encontraba bien. Al final no pude bajar de 4´10” pero me supo a gloria.

Un par de refrescos y para casa. El calor hacía imposible disfrutar de la siesta, así que después de un paseo con mi hermana viendo los clásicos de Renault en la Acera Recoletos, cogí el coche y a Medina de Rioseco. 39º CROSS DE SAN JUAN. Ésta iba a ser más dura. Con el calor y la ardiente brisa que se respiraba a las 19:30 h., los 9,8 kilómetros se iban a hacer muy largos… y así fue.

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A pesar de salir bien, había olvidado por completo tomar sales después de comer y sin llegar a acalambrarme, sí que sentía demasiado los gemelos. Pasado el ecuador de la prueba bajé el ritmo. A pesar de hidratarme bien no me respondían las piernas. La pesadez que sentía era bárbara y pasé de ritmos aceptables a ritmos de entreno baratos. Es lo que tiene mi adicción innecesaria… pasa factura de vez en cuando y en Rioseco me la jugó. El calor insoportable y mi tara hicieron que deseara acabar la prueba antes de tiempo. Sin ánimo de nada más y felicitando a los campeones me despedí y me volví a Valladolid con más pena que gloria.

El domingo ya me lo tomé como un regalo. La 4ª C. P. ALDEAMAYOR GOLF fue un paseo por el campo de golf, más que una carrera. Salí acompañando a Pablo (compañero de Renault) y a Rubén (excompañero de Zener). A ritmos bajos, mis piernas se sentían cómodas y tuve la oportunidad de compartir un buen rato con ellos. Allí estaba el master de @solorunners José Ángel Ruiz Serrador que después de los 100 kilómetros en Santander venía a acompañar a una amiga y el keniata del equipo, Pedro Pablo Pérez Espartero que fue a “tol dar”, como él sólo sabe, quedando segundo de su categoría. Al retrasarse la salida, por causas incomprensibles; los casi 7 kilómetros se hicieron dolorosos para algunos corredores. Yo me encontré a un chaval a menos de un kilómetro para la meta, mareado y tuve que parar. El calor fue insoportable y esforzarse más de la cuenta pasó factura a más de uno.

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Y aquí viene mi crítica. Los runners de mierda solemos madrugar más el fin de semana que entre semana. ¿Por qué no se adaptan los horarios, ya no al caloret, sino a los propios corredores? No digo correr a las 7 de la mañana, 9:30… No, a las 11 de la mañana con 32⁰ o a las 20:30, incluso 21:00 que se ve de sobra.

Esto no lo digo por mí, a mí me da lo mismo; entrecomillas yo entreno y puedo aguantar una carrera de 10 kilómetros a 40⁰ (regulando y sabiendo lo que me puede ocurrir porque lo he entrenado), pero como se llaman POPULARES… implica que las puede correr todo el mundo y no. Si además hacen porque sean épicas, pues menos.

No es sólo mi opinión. En el cross de Rioseco no llegamos a 50 personas corriendo, siendo un pueblo donde hay un equipo de triatlón y sobre todo, mucha afición al deporte sano. Hablando con alguno de por allí, habían pedido al Ayuntamiento aplazarla al domingo con la fresca, pero no aceptaron. No entiendo las motivaciones o intereses que pueda haber en que de un año a otro baje la participación por motivos tan lógicos como el alto grado de golpes de calor y mareos causados por las altas temperaturas y no se ponga ningún remedio para ello.

Los más damnificados al final somos los corredores que aparcamos ciertas carreras por motivos de salud y bienestar… y no olvidemos que esta fiebre del running no es más que eso, ganas de estar más saludable y pasar un buen rato con amigos.

Sin más, ahí lo dejo… que entro de tarde a trabajar y eso es obligatorio, a pesar de las condiciones climatológicas y demás circunstancias ajenas a la paliza que me voy a dar.

Feliz semana…

 

III Trail Cortados de Cabezón

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2017 06 17

III Trail Cortados de Cabezón

Fecha: 2017 06 11

Hora de salida: 09:30

Distancia: 14000 metros (aprox)

Tiempo: 01:25:02

Puesto: 14

Dorsal: 114

Categoría: VAM  5

 

14 kilómetros de puro infierno. No exagero para nada. Lo de la ola de calor sería un piropo para la mañana que hizo en Cabezón el pasado domingo.

Ni una gota de aire, ni un resquicio de frescor… la organización puso todo su empeño para refrescarnos (redoblaron los avituallamientos) dadas las condiciones y aun así hubo varios abandonos (sin mayores consecuencias).

Hubo valientes que hicieron ese día 25 kilómetros. Yo, por causas que aún desconozco; fue razonable y elegí hacer 14.

Pero me lo tomé a pecho y corrí. No suelo hacer esto en las carreras. Dosifico y normalmente al final intento exprimirme un poco más. Esta vez no. Esta vez salí a ritmo de los de cabeza y al kilómetro, en la primera subida ya me colocaron en mi sitio. No es que bajara el ritmo, que también; simplemente los buenos siguieron a su buen ritmo y yo seguí a mi mejor ritmo.

La sorpresa fue cuando llegamos al punto donde nos separábamos los cobardes de los valientes. Ahí @nachotrota me dijo que íbamos entre los 10 primeros casi fijo. Yo flipé, éramos pocos participantes pero esperaba ir más atrás.

A lo largo de los kilómetros me fui dando cuenta que iba con @nachotrota y joder!!! ¡Este tío va a 4 en las llanas, igual tenía razón! Nos íbamos animando mutuamente y con él y otros dos nos fuimos encontrando en todos los avituallamientos hasta final de carrera. Ninguno de los 4 bajaba el ritmo, quizás yo en una de las subidas me descolgué un poco, pero en la bajada (que se veía según subías) les alcancé. Así hasta el final. En las subidas me clavaba, como siempre y en las bajadas tenía que frenarme. Llevábamos demasiado tiempo juntos como para dejar el grupo en tan pocos kilómetros que eran.

El calor se hacía más llevadero en compañía y hasta tenía aliento para animar (durante los 14 kilómetros). Ir al lado de Nacho me daba mucha moral. Hubo mucho falso llano y le aguantaba el ritmo bien a pesar de los dolores de ciática que no me abandonaron. Modificando mi zancada, aguantaba e incluso superaba por momentos a mis 3 compañeros.

El final, después de una bajada vertiginosa y divertidísima; era en cuesta. Llegamos hablando los 4 y Nacho nos invitó a entrar de la mano juntos. La verdad es que había guardado un poco para esa subida, pero no me importó. Si no llega a ser por él, seguro que hubiese bajado el ritmo en muchos tramos de la carrera, me motivó y mucho su presencia a mi lado durante toda la carrera. Y sé de sobra, que yendo solo, me hubiese dejado llevar en vez de apretar los dientes.

No se nos dio mal y al final entramos a sólo 15 minutos del primer clasificado, todo un megacrack con un futuro por delante espléndido; @hectortrail19 que estaba sonriente recibiendo los halagos de los que íbamos llegando.

El resto como siempre no, mejor. Mis compis de equipo arrasaron y se llevaron todo ese día. Cervezas y sol mientras remojábamos los pies y para casa tan pichi.

Un esfuerzo que me dejó muy buen sabor de boca a pesar de que el infierno de los Cortados de Cabezón hiciera todo lo posible por resecarnos la garganta.

Excepcional organización que reaccionó ejemplarmente redoblando esfuerzos para refrescar el Infierno. Sencillamente ¡ejemplar!

Tengo que reconocer que no me decidí a correrla hasta el último momento y tengo que reconocer, que no me equivoqué en mi decisión de correrla a tope. Da gusto esta carrera, de lo más bonito que se puede correr en 15 kilómetros a la redonda de mi ciudad.

 

2017 06 13 Hoy toca test de miles

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2017 06 13

Hoy toca test de miles. Para ir cerrando la temporada y en vistas de la siguiente, nuestros entrenadores hoy nos hacen un test para comenzar la temporada que viene con algún dato más fiable de nuestro rendimiento en el futuro.

Es verdad que mucha gente parará en verano por distintos motivos. No creo que sea mi caso. Mi afición no es al atletismo, sino al runneo… Me explico, ni soy CR7 ni Bolt ni Luis Alberto. Yo no preparo carreras ni temporadas ni leches en vinagre.

Corro porque sí. Es verdad que igual paro un poco en verano pero más por tema compañía que por otra cosa. Así de primeras, estoy apuntado a 3 carreras de aquí a finales de Julio (una de 10, otra de 25 y otra de 45 kilómetros)

Si me pide el cuerpo descanso, se lo daré; pero no porque haya acabado la temporada para mí sino porque a veces, escucho a mi cuerpo; y las menos le doy lo que me pide.

Ayer precisamente fui al fisioterapeuta y aunque podría haber ido a descargar algo las piernas, prioricé mi trabajo y me decanté por mi dolor crónico del nervio ciático, que como presumía, lo tenía bastante olvidado y consecuentemente cargado y dolorido.

Al empezar de noche esta semana, el masaje repercutió en mi palidez y malestar general en mi jornada laboral. De hecho, son las 10 de la mañana y estoy demasiado despierto para haberme ido a la cama a las 7.

Mi cuerpo al pararlo se resiente, lo tengo comprobado. Y aunque ayer por la noche con los dolores no pensaba llevar a cabo el test, al levantarme he dicho ¿por qué no? No te digo que me dé igual el resultado, pero tengo claro que no pienso cambiar de grupo. Tengo claro que mis compañeros y entrenadores van a ser los mismos… será mejor tener una base real de mis posibilidades aunque cojeé, que seguir engañando al cuerpo con el dichoso Enantyum cada vez que me sobreesfuerzo.

No os conté pero hace menos de un mes, justo antes de hacer mi primera maratón de montaña; el equipo, en un gesto que nos honra; hicimos un entrenamiento solidario realizando una maratón por equipos. Consistía en hacer varios kilómetros cada uno, de manera alterna o seguida. Yo opté por hacer 4 miles intercalado con otros dos compañeros.

Mis tiempos no fueron malos pero tampoco buenos. El circuito era enrevesado y de arena, para mi gusto un poco suelta. Las continuas curvas a izquierdas hicieron que apareciera mi dolor crónico mucho antes de lo necesario, así pasé de un primer mil ya jodido a 3´31” a los 3 siguientes clavando los 3 en 3´45”.

Sé que hoy va a ser lo mismo. Las curvas en la pista son siempre de izquierdas y eso merma mi rendimiento (o por lo menos, aparece el dolor antes de tiempo). No sé si haré si quiera el calentamiento con todos y si lo hago va a ser muy lento. Quiero probarme y no quiero joderme más. No tengo idea de cuál puede ser mi rendimiento hoy después de la tralla de estos dos últimos meses y más después de haberme tomado un pelín en serio la última carrera (que luego os contaré).

De momento mi espalda (ahora sentado escribiendo frente al portátil) pide calma, mi lado izquierdo está tenso y cargado a pesar del masaje de ayer (o por el masaje de ayer). No tengo idea de que saldrá, pero seguro que disfrutamos de una tarde genial en las pistas de Río Esgueva.

Sin más me despido y mañana (si puedo sentarme a escribir) os cuento lo que pase.

La otra crónica del Trail Riaza Challenge.

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2017 06 04

La otra crónica del Trail Riaza Challenge.

Hoy vamos a ponernos algo más técnicos.

Sé que la cagué corriendo con las Raven de Adidas. No porqué sean malas zapatillas, ayer fue la primera vez que vi a tanta gente con ellas en varias versiones; sino que el tiempo meteorológico y mi propósito de ir rápido mermaron mucho por usarlas.

No es por poner excusas baratas. Desde el kilómetro uno se sintieron las zapatillas. Literal. Se oían desde Riaza en mi pueblo los zapatazos que pegaba al bajar por la zona asfaltada del pueblo. Luego es verdad que al principio de la bajada ayudaron a que la pizarra se desmembrara y fuese todo más seguro, pero en el último repecho antes de llegar a la meta; su suela Continental pesaba como si llevara dos neumáticos de la misma marca en cada pie.

Quizás no es demasiado técnico, pero la corpulencia de estas zapatillas, en momentos en que sabes que puedes ir más rápido (por tiempos, entrenamientos y demás) pesa más en la cabeza que en las piernas. Sabiendo que las Bushido desgastadas estaban aparcadas en el asiento de atrás del coche, ¡lima la moral de cualquiera!

Ayer todas las previsiones eran de tormentas y lluvias esporádicas en la zona central de mi querida España. Fue esa la razón por las que la elegí. El principio de la bajada (kilómetro 10) era “técnica”, con bloques de pizarra que hacían el terreno irregular y traicionero sino te clavabas bien. Ayer no llovió ni una gota y me ardieron los talones al bajar por esa pendiente tan abrasiva. Llegué al segundo avituallamiento con un calentón en los talones que nunca había sentido.

Es verdad que bajé condicionado por haber dejado pasar a muchos que tenían menos ritmo que yo, mientras hacía de cheerleader de mis compis de equipo en la cima. Mi ritmo era más rápido y no era buena zona para adelantamientos suicidas. Pequé mucho de talonear al principio de la bajada, para frenar mi ritmo natural (un poco más vivo) y la suela hizo su trabajo. Frenó de lo lindo a costa de mis talones. Igual con las Bushido hubiese tenido problemas más graves (talón de Aquiles o similar) pero no lo pude comprobar, llevaba las Raven.

Cambiando de tema. Ayer era un Trail de semi-autosuficiencia, tenía dos avituallamientos escasos y yo llevé un gel en el bolsillo de mi malla. Antes de empezar la carrera un sobre de Enantyum para mis dolores recurrentes de piramidal (o espalda o pestañas o ciática o de amores) y para adelante. No fue mal a pesar del calor, pero otra vez me equivoqué en la indumentaria.

La humedad del terreno y el calor encharcaron mi camiseta de tirantes del equipo. Y os puedo asegurar que pesaba. De hecho, en los últimos kilómetros la tuve que meter por la malla, muy a mi pesar; pero al correr el peso de la camiseta empapada molestaba. Seguro que es mejor cualquiera de las camisetas con mangas que llevaba del equipo, pero no me gusta tener la marca de ciclista y no me siento a gusto por las posibles rozaduras en mi sobaco. Quizás es hora de serigrafiar alguna camiseta de tirantes que tengo o recortar alguna de las del equipo. Me encanta ponerme un dorsal e ir con los colores de mi equipo. Soy como los niños con su chándal nuevo del cole, pero… ayer me la hubiese quitado en el kilómetro 5. Aquí no sé si decir que es el material o soy yo y mis manías. Pero supongo que algo influirá.

El caso es que de lo que no me arrepiento es de mi gorra Buff y de mis calcetos Lurbel Bmax. La gorra es acojonante, sudas (y yo sudo mucho desde el kilómetro 1) y todo se queda en ella, no baja ni una gota de sudor a los ojos y los calcetos sujetan y protegen el talón de Aquiles sin tener la sensación en ningún momento de retener el movimiento natural del músculo. Son ligeros y seguros y eso se nota también al quitarlos y ponerlos, cuesta pero compensa.

Sin más decir, esto lo escribo para recordarme a mí mismo que hay que tener alternativas solventes para afrontar un trail. Las expectativas que uno tiene, el terreno, las condiciones meteorológicas y demás factores influyen y mucho y en los trail son muy cambiantes y quizás con un buen equipamiento las podemos salvar. Es verdad que nunca se sabe hasta que no se hace, pero ayuda tener un plan B en la mochila.

Buen domingo y buenos kilómetros.

A la espera de saber resultados oficiales de la carrera para modificar mi anterior entrada.